«Confiamos en que no se adopte ninguna acción que pueda conducir a la desestabilización de la situación en la región del Caribe y en torno a Venezuela, y que todo se haga acorde al derecho internacional», dijo el portavoz presidencial ruso Dmitri Peskov.
Luego de que el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunciara la Operación Lanza del Sur, se difundieron de manera oficial las primeras fotos que muestran la llegada del portaviones USS Gerald Ford, junto a su grupo de ataque CSG12, al área de responsabilidad del Comando Sur, para incorporarse al operativo contra el narcotráfico en el Caribe desplegado desde hace tres meses por el Pentágono. Las imágenes son una muestra más del poder militar estadounidense, que marca territorio en el hemisferio occidental, mientras del otro lado del mundo, Rusia reacciona con cautela.El USS Gerald Ford, un enorme buque de guerra de propulsión nuclear –el más grande de Estados Unidos–, llega acompañado de al menos cinco destructores, pudiendo albergar unos 75 aviones de combate. Justamente este jueves, previo a su ingreso a aguas del Caribe, dos aviones Grumman C-2A Greyhound que forman parte del grupo de ataque del Gerald Ford, aterrizaron en Puerto Rico.La llegada del portaviones USS Gerald Ford y el anuncio de la Operación Lanza de Sur generó la inmediata reacción de Rusia, que sigue los movimientos de Estados Unidos con cautela. Este viernes, desde Moscú expresaron su «confianza» en que Washington no tomará medidas que desestabilicen la situación «en torno a Venezuela» y la región del Caribe, sin incluir advertencias o amenazas ante un eventual ataque de EEUU a territorio venezolano, como ha insinuado el presidente Donald Trump.