La presidenta de Tanzania, Samia Suluhu Hassan, ha sostenido este martes que las protestas que se celebraron durante las elecciones presidenciales de finales de octubre, marcadas por una violenta represión, formaban parte de un complot para derrocar su gobierno.
Según Hassan, las evaluaciones de las agencias de Inteligencia y las investigaciones tras los sucesos apuntan a un complot coordinado que involucra a personas que planificaron y que financiaron los hechos, así como actores en el lugar de los hechos.