Varios cientos de tunecinos han tomado este sábado las calles de la capital para protestar contra las restricciones a las libertades políticas y públicas impuestas por el Gobierno del presidente Kais Saied y defender los derechos y las libertades civiles, en una concentración que se repite por cuarto fin de semana consecutivo.
La manifestación, organizada también por la Liga Tunecina de Derechos Humanos, la Asociación de Mujeres Demócratas y el Colegio de Abogados, se ha desarrollado bajo el lema «Las cadenas se romperán», inspirado en el himno nacional. «Libertad para los presos» y «El Estado policial se acabó» son algunos de los lemas coreados por los manifestantes.
La marcha ha reunido a jóvenes y adultos que han denunciado el retroceso de las libertades en el país, al tiempo que han demandado la liberación de los políticos y activistas actualmente detenidos, algunos con penas de prisión severas, en numerosas ocasiones bajo la acusación de «complot contra la seguridad del Estado».