Al menos siete personas han muerto a causa del derrumbe de una mina en la localidad senegalesa de Kharakheyna, situada en la región de Kédougou (sureste), según han confirmado las autoridades, que por el momento no descartan que la cifra de víctimas pueda aumentar en las próximas horas.
Asimismo, ha subrayado que las víctimas operaban en la zona de forma clandestina y ha lamentado que «la situación tuviera lugar en un perímetro autorizado a una sociedad minera», por lo que ha insistido en la necesidad de que incremente el despliegue de guardias de seguridad para vigilar las instalaciones.