Unos 200 militares españoles de los casi 700 desplegados en Líbano en la misión de la ONU (UNIFIL) están destacados en las tres posiciones que España tiene asignadas en la ‘blue line’, a escasos metros de la frontera con Israel, desde donde vigilan los movimientos del Ejército israelí. Una actividad que no decae ni siquiera en Navidad.En total, el sector este de UNIFIL, ubicado en la base Miguel de Cervantes, en Marjayún, y liderado por España, tiene 12 posiciones a lo largo de unos 50 kilómetros de la línea fronteriza entre Líbano e Israel, ocupadas por militares de India, Indonesia o Nepal, además de los españoles, en rotaciones de dos meses.Calma incierta y muy Volátiles cada una de las tres posiciones de España, denominadas 4-28, 9-64 y 9-66, un número de ‘cascos azules’ que oscila entre 60 y 70, según las circunstancias, controlan y monitorizan al Ejército Israelí, que exhibe presencia a través de drones que merodean la zona prácticamente a diario.
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