Los meses avanzan y la incertidumbre persiste, los habitantes de Malabo aún no cuentan con la seguridad de adquirir gas de uso doméstico en los puntos de venta de la ciudad.
Desde hace meses, conseguir gas en Malabo se ha convertido en una odisea para los residentes. En los puntos de venta, los consumidores se ven incluso obligados a dejar sus bombonas para obtener cierta garantía de conseguir finalmente el producto ante la multitud que se concentra en esos lugares, donde la espera es sinónimo de ansiedad mezclada con la esperanza de que por fin se podrá obtener una bombona entre las 50 que despachan los vendedores cuando llega el camión de distribución.
Hoy, 30 de diciembre, la distribución de gas se ha realizado en dos turnos: mañana y tarde, en puntos específicos de la ciudad. Sin embargo, la cantidad de bombonas despachadas apenas cubre el 2 % de la demanda de los residentes.