Maduro está acusado en Estados Unidos de cuatro cargos federales: conspiración de narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer esos mismos artefactos en apoyo de actividades criminales, así como de colaborar con organizaciones criminales calificadas como terroristas por Washington.
Las acusaciones, formuladas en 2020 por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York y confirmadas el sábado, sostienen que el presidente venezolano habría liderado durante años una red que utilizó el tráfico de drogas como arma contra Estados Unidos.Cilia Flores, por su parte, enfrenta cargos vinculados a presuntas operaciones de apoyo logístico y financiero a la misma estructura criminal, según documentos judiciales citados por medios estadounidenses.En casos similares, los acusados suelen ser presentados inicialmente ante un juez para la lectura formal de los cargos, la verificación de su identidad y la definición de aspectos preliminares como la detención preventiva o la designación de abogados.Es probable que ambos queden en detención preventiva sin derecho a fianza mientras avanza el proceso judicial, recogen hoy el diario The New York Times y la cadena CBS.Una misión «conforme a la ley»
Por su parte, la fiscal general de Estados Unidos, Pamela Bondi, difundió este domingo en X un comunicado conjunto con el Departamento de Justicia, el FBI y la Administración para el Control de Drogas (DEA) sobre la operación que permitió la captura de Maduro y su esposa, señalando que requirió meses de planificación y que tenía el objetivo de «garantizar el traslado seguro de los acusados al país para enfrentar los cargos federales que se les imputan».