La misión de paz de Naciones Unidas en República Democrática del Congo (RDC) ha anunciado la evacuación de 152 civiles en el territorio de Djugu, en la provincia de Ituri, por el estallido a finales del año pasado de una serie de combates entre el Ejército congoleño y las milicias de la Convención para la Revolución Popular (CRP), la última creación del criminal de guerra convicto Thomas Lubanga.
Lubanga fue en su día el fundador de la Unión de Patriotas Congoleños, la UPC, una milicia de la etnia lendu que funcionó como parte instrumental en el último gran conflicto étnico que sacudió Ituri entre 1999 y 2007 con los enfrentamientos entre los lendu y los pastores hema, y que durante la última década ha resurgido esporádicamente.
El señor de la guerra se convirtió en 2006 en el primer detenido en virtud de una orden de arresto del Tribunal Penal Internacional y acabó sentado en el banquillo de La Haya acusado de ordenar una serie de atrocidades, desde masacres étnicas a reclutamiento infantil, pasando por violaciones, mutilaciones y reclutamiento forzado de niños soldado. Acabó condenado a 30 años de cárcel pero salió tras cumplir la mitad de su condena en 2020.