El Ejército de Sudán ha anunciado este pasado viernes el comienzo de una ola de bombardeos sobre posiciones de las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) en las regiones de Darfur y Kordofán, en el oeste y suroeste del país, y contra las rutas de suministro paramilitar con Libia.
La nueva campaña militar es otro intento de debilitar las posiciones de las RSF en Darfur, controlada prácticamente en su totalidad por los paramilitares, así como en Kordofán, nuevo epicentro del devastador conflicto que estalló en 2023 y que ha arruinado el país en 1.000 días.