Las milicias congoleñas del Movimiento 23 de Marzo (M23) han anunciado que, esta vez sí, todas sus fuerzas han desalojado la estratégica ciudad de Uvira, en la provincia oriental de Kivu Sur, que conquistaron a finales del año pasado para después anunciar en un primer momento su retirada como gesto de buena fe hacia las negociaciones internacionales para resolver el conflicto en el este del país.
Después de que el Ejército congoleño y organizaciones de la sociedad civil locales aseguraran que el M23 seguía presente en la ciudad a pesar de su decisión de abandonar la zona, las milicias han asegurado este pasado sábado al secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, que su última unidad de «observación y vigilancia» ha salido del lugar.
El M23 insiste no obstante en que el Ejército congoleño está colaborando con actores que no son parte de ningún acuerdo reconocido como las fuerzas militares burundesas o los grupos paramilitares Wazalendo que representan una amenaza tangible para la población civil y para el proceso de paz en curso y sus actividades comprometen gravemente la seguridad y la estabilidad regionales.