El Consejo para el Futuro de Somalia, la principal alianza opositora, ha aceptado en principio participar a partir del 1 de febrero en una ronda de diálogos con el Gobierno del país para intentar resolver la situación de parálisis política que se va agravando con el paso de las semanas porque todavía no hay fecha para declarar elecciones y el mandato actual expira el 15 de mayo.
La oposición ha puesto como condición que el presidente del país, Hasan Sheij Mohamud, abandone su política de reformas constitucionales destinadas a imponer el sufragio universal porque entienden que, con tan poco tiempo, su imposición es tarea prácticamente imposible debido a la compleja realidad política del país.
La alianza opositora comprende a líderes de los estados separatistas de Puntlandia y Jubalandia, que en 2024 rompieron sus relaciones con el Gobierno precisamente por esta cuestión. Las enmiendas, además, concedían al presidente la capacidad para designar o cesar al primer ministro algo que entendían como un impulso centralizador destinado en último término a arrebatar competencias a los estados del país.
La Unión Europea había instado el miércoles a la alianza opositora de Somalia a aceptar la invitación del gobierno para participar en un foro consultivo nacional para resolver el creciente agotamiento político.