Naciones Unidas y la Unión Africana (UA) han condenado en las últimas horas el asesinato de Saif al Islam, hijo del fallecido líder libio Muamar Gadafi, y han pedido contención para evitar que la situación impacte negativamente sobre el proceso de transición de cara a la convocatoria de elecciones y la reunificación administrativa y territorial del país africano.
La UNSMIL pide urgentemente a las autoridades competentes de Libia que investiguen de forma rápida y transparente este crimen para identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia, así como que adopten medidas decisivas para poner fin a este patrón de violencia.
Los llamamientos se suman al realizado el miércoles por el Consejo Presidencial de Libia, principal organismo de las autoridades internacionalmente reconocidas en el país, que reclamó a todas las partes «esperar» a los resultados de las investigaciones, sin que por ahora nadie haya reivindicado la autoría del asesinato de Saif al Islam.