El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, ha instado este jueves a Ouagadougou a dar marcha atrás en la disolución de los partidos políticos y ha pedido que pongan fin a todas las formas de represión dentro del espacio cívico.
Las autoridades, además de prohibir los partidos, han suspendido las actividades de organizaciones nacionales e internacionales sin ninguna explicación o con motivos vagos, como la recopilación no autorizada de datos o el orden público y la seguridad.
Asimismo, en julio del año pasado, las autoridades de Burkina Faso promulgaron una nueva legislación restrictiva sobre la libertad de asociación, mientras que desde el 11 de noviembre de 2025, un nuevo decreto exige a las ONG y asociaciones abrir y mantener sus cuentas exclusivamente en un banco estatal.
Un verdadero espacio cívico y democrático, que permita la voz plural de los partidos políticos y las organizaciones, y el fortalecimiento del Estado de derecho son esenciales para una paz duradera, la seguridad y la cohesión social en Burkina Faso.