El DHS ha asignado en los últimos años unos 10.000 millones de dólares (unos 8.400 millones de euros) anuales al ICE para su funcionamiento. Esta es la partida bloqueada actualmente en el Congreso.El ICE ha sido la cara más visible de las duras políticas inmigratorias de Trump en su segundo mandato, y la entidad que ha llevado a cabo, junto al CBP, las redadas en ciudades de mayoría demócrata como Minéapolis (Minnesota), saldadas con la muerte de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes de Inmigración. Departamento de Seguridad Nacional.
A pesar de que el enfrentamiento entre demócratas y republicanos tiene como centro esta agencia, la millonaria inyección de fondos a través de la ley presupuestaria y fiscal impulsada por el presidente estadounidense le da amplia libertad a la secretaria del DHS, Kristi Noem, para mover el dinero dedicado a garantizar las operaciones migratorias y pagar a los agentes, a diferencia de otras agencias. ¿Qué sectores sufrirán más?La Guardia Costera y FEMA mantendrán las misiones críticas de rescate y respuesta a desastres, pero verán recortados entrenamientos, viajes oficiales y parte de sus operaciones rutinarias, y sus efectivos podrían pasar semanas sin cobrar si el cierre se prolonga.Lo mismo pasará con los miembros del TSA, que por tercera vez en este mandato de Trump deberán trabajar sin seguridad salarial. A medida que pasen los días sin una resolución, el público estadounidense podría sentir los efectos del cierre ante posibles retrasos en los controles de seguridad en aeropuertos.