Cuba espera un apagón en el 56% de su territorio durante las horas de mayor demanda energética este 17 de febrero, pero la oscuridad se avizora también en el ámbito industrial, luego de que la empresa minera canadiense Sherritt paralizara operaciones por falta de combustible. El apagón también es político, porque mientras que Donald Trump asegura que ya hay conversaciones para un acuerdo, también califica al país como una “amenaza humanitaria” La Habana por los problemas de combustible que demoran la recolección. Peatones caminan cerca de una pila de basura acumulada en las calles de La Habana por los problemas de combustible que demoran la recolección. Un apagón en el 56% del territorio cubano se espera para las horas de mayor demanda energética este 17 de febrero. Entre las últimas horas de la tarde y las primeras de la noche, las interrupciones aisladas del servicio se intensificarán, de acuerdo con el pronóstico de la estatal Unión Eléctrica (UNE).La empresa energética advirtió que la demanda máxima a esas horas se estima en 3.200 megavatios (MW), pero la capacidad de generación de la depauperada infraestructura eléctrica nacional es de apenas 1440 MW.Solo ocho de las 16 unidades de producción termoeléctrica se encuentran operativas, mientras que el resto está fuera de servicio por averías o por mantenimiento, en medio de un agravamiento de la escasez de combustible y de la crisis en el acceso a divisas, de las que el Gobierno de Miguel Díaz-Canel culpa a las sanciones estadounidenses.