Naciones Unidas ha aplaudido el anuncio de condenas contra varios militares de Camerún implicados en 2020 en una matanza de civiles en una de las regiones de mayoría anglófona del país, si bien ha lamentado que ningún alto cargo haya sido procesado y ha insistido en la rendición de cuentas en la cadena de mando del Ejército.
Un tribunal de Camerún condenó la semana pasada a diversas penas de cárcel a cuatro soldados acusados de una la matanza de 22 personas, entre ellas trece niños, en la localidad de Ngarbuh –situada en la Región Noroeste después de que el Gobierno camerunés reconociera meses después la responsabilidad de varios militares en estos hechos y afirmara que los sospechoso habían intentado ocultar pruebas.
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