El Gobierno de República Democrática del Congo (RDC) ha responsabilizado este lunes al grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23) de los reiterados deslizamientos de tierra en una zona minera en la provincia de Kivu Norte, tras la muerte de varios cientos de personas por estos sucesos durante las últimas semanas.
El Ministerio de Comunicación y Medios congoleño ha expresado en un comunicado publicado su pesar por la tragedia humana registrada el 7 de marzo en Rubaya, donde un deslizamiento masivo de tierra sepultó varias galerías de una mina en esta zona, situada en el territorio de Masisi.
Las primeras informaciones apuntan a que el deslizamiento tuvo lugar tras lluvias torrenciales y en un contexto de explotación intensa, no controlada e ilegal orquestada por el M23, apoyado por Ruanda, lo que causó la muerte de numerosas personas, ha dicho, antes de incidir en que la seguridad en esta región está comprometida por la coalición de agresión y ocupación entre los rebeldes y Kigali.
El Gobierno subraya que estas actividades forman parte de un sistema organizado y sostenible de explotación ilegal de los recursos naturales de RDC, establecido por el M23, apoyado por Ruanda, para alimentar una economía de guerra.