Home DeportesFutbol Leyendas en el banquillo: la asignatura pendiente de la FEGUIFUT

Leyendas en el banquillo: la asignatura pendiente de la FEGUIFUT

0 comments 5 views

Por Hermógenes E.Opinión_

En el fútbol africano contemporáneo, existe una máxima que ha demostrado su eficacia: las federaciones que crecen son aquellas que integran a sus leyendas. Costa de Marfil encontró en Didier Drogba un embajador de peso; Nigeria recuperó a Jay-Jay Okocha para darle solidez institucional a su federación; Camerún, con las luces y sombras del caso, entregó las riendas a Samuel Eto’o. En todos estos ejemplos hay un denominador común: la apuesta por el conocimiento de la casa, por jugadores que vistieron la camiseta, que sufrieron en el terreno de juego y que conocen las entrañas del fútbol de su país.

En Guinea Ecuatorial, sin embargo, esa ecuación no termina de despejarse. Mientras la selección nacional busca un relevo para Juan Micha al frente del banquillo, el debate sobre el papel de los exinternacionales vuelve a emerger con fuerza. Y lo hace, una vez más, con más interrogantes que certezas._

Una distancia que se vuelve estructural_

No es un secreto que la Federación Ecuatoguineana de Fútbol (FEGUIFUT) ha mantenido históricamente una relación intermitente con sus figuras históricas. Salvo contadas excepciones —como el caso de Rodolfo Bodipo, que sí dirigió a la selección local—, los grandes nombres del fútbol nacional han permanecido en un segundo plano, sin que se les haya confiado un proyecto estable.

Javier Balboa, Benjamín Zarandona, Juvenal Edjogo-Owono, Sergio Barila, o el propio Bodipo en etapas posteriores, han sonado en distintas ocasiones como posibles candidatos para ocupar cargos técnicos o de gestión. Pero los sonidos rara vez se han traducido en hechos. La sensación que trasciende es que la federación ha preferido mirar hacia fuera —con técnicos extranjeros o perfiles menos vinculados a la llamada “generación dorada”— antes que arriesgarse a ceder protagonismo a quienes tienen legitimidad popular y, lo más importante, conocimiento real del ecosistema futbolístico local._

¿Iniciativa o invitación?_

Una de las cuestiones de fondo que subyace en este debate es la siguiente: ¿debe ser el exinternacional quien se ofrezca a colaborar, o es la federación quien debe tender el puente? En cualquier estructura deportiva moderna, la respuesta es clara: la responsabilidad institucional recae en la federación. Diseñar un programa de vinculación con exjugadores, establecer un departamento de leyendas, o simplemente abrir cauces de diálogo permanente debería ser parte de la estrategia de cualquier organismo que aspire a la excelencia.

Cuando esa invitación no llega, y cuando las iniciativas individuales encuentran portales cerrados, lo que se evidencia no es un problema de voluntades particulares, sino una carencia de visión estratégica. No se trata de regalar cargos, sino de aprovechar el capital humano y simbólico que atesoran quienes pusieron el nombre de Guinea Ecuatorial en lo más alto del continente.

_El miedo a que hagan bien las cosas_

En el ambiente futbolístico nacional circula una reflexión que, aunque incómoda, merece ser analizada: ¿teme la FEGUIFUT que los exinternacionales, si se les da poder real, hagan bien las cosas? La pregunta no es baladí. Detrás de ella se intuye una desconfianza estructural hacia perfiles que, por su prestigio, podrían adquirir un liderazgo autónomo capaz de evidenciar deficiencias de gestión o, simplemente, de alterar equilibrios internos consolidados.

Si a ello se suma el contexto actual —con la necesidad de encontrar un sustituto para Juan Micha tras un ciclo que, con altibajos, mantuvo a la selección en competiciones internacionales—, la pregunta cobra aún más sentido. ¿Por qué no pensar en Balboa para liderar un proyecto deportivo? ¿Por qué no aprovechar la experiencia internacional de Zarandona o la formación de Juvenal y Barila? La respuesta, probablemente, no se encuentra en la capacidad técnica de estos nombres, sino en una cultura institucional que aún no ha aprendido a confiar en los suyos._

Mirar al futuro sin olvidar la historia_

El fútbol africano avanza hacia una profesionalización cada vez mayor. Las federaciones que han sabido integrar a sus leyendas no solo han ganado en gestión deportiva, sino también en credibilidad y en capacidad de conectar con la afición. En Guinea Ecuatorial, el talento existe, la materia prima está ahí, y los nombres propios no faltan.

Lo que está en juego no es únicamente quién ocupará el banquillo en los próximos meses. Lo que se dirime es si la federación está dispuesta a dar un paso adelante y construir un modelo en el que los exinternacionales dejen de ser vistos como una amenaza para convertirse en lo que deberían ser hace tiempo: aliados estratégicos, arquitectos del relevo generacional y guardianes de un legado que ellos mismos ayudaron a forjar.

El tiempo dirá si la FEGUIFUT se atreve a romper sus propios esquemas. Pero mientras otras selecciones africanas caminan con sus leyendas al frente, la nuestra sigue pendiente de una invitación que, para muchos, nunca de llegar.

Porque el fútbol, al fin y al cabo, también se construye con memoria, con identidad, y con la valentía de confiar en los que un día lo dieron todo sobre el césped.

Sigue el canal de Ekos de Noticias en Whatsapp.

Elije tu idioma »
Are you sure want to unlock this post?
Unlock left : 0
Are you sure want to cancel subscription?
-
00:00
00:00
Update Required Flash plugin
-
00:00
00:00