La Guardia Revolucionaria de Irán ordenó a las embarcaciones no abandonar sus puntos de anclaje en el Golfo, advirtiendo que cualquier aproximación al estrecho de Ormuz sería considerada una cooperación con el «enemigo». Asimismo, declaró inválidas las afirmaciones del presidente Donald Trump. Este sábado, varios petroleros en el estrecho fueron alcanzados por ataques, mientras el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán anunciaba que la vía marítima volvía a estar bajo control militar estricto y que se impondrían tarifas por el tránsito.
En paralelo, el presidente Emmanuel Macron confirmó la muerte de un soldado francés de las fuerzas de la ONU en un ataque en Líbano, que atribuyó presuntamente a Hezbolá.
La Guardia Revolucionaria de Irán impuso restricciones al tránsito en el estrecho de Ormuz como respuesta al bloqueo de la Administración de EE. UU., además ordenó a los buques en el Golfo no moverse y advirtió que acercarse al estrecho será considerado un acto hostil, también desconoció los anuncios realizados por Donald Trump. Irán anunció en medios estatales que cobrará tarifas por servicios de seguridad y medio ambiente en el estrecho de Ormuz.
El líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, amenazó con represalias navales contundentes tras la intensificación de las operaciones militares de Estados Unidos.
El presidente Emmanuel Macron anunció la muerte de un casco azul francés en el sur del Líbano y lo atribuyó a Hezbolá. El grupo negó su responsabilidad en el ataque.