El papa que sacudió los cimientos de la Iglesia católica murió el 21 de abril de 2025, un día después de su sorpresiva aparición en pleno Domingo de Resurrección. Ahora, luego de un año, el mundo recuerda al primer pontífice latinoamericano de la historia como el revolucionario que visibilizó a los migrantes, acogió a las minorías, combatió la pederastia y habló de ecologismo, feminismo y transparencia en una institución caracterizada por su opacidad y hermetismo.
El Papa Francisco saluda a su llegada para una visita privada a la iglesia de San Agostino en Roma, el 28 de agosto de 2013. Al fondo a la izquierda, el actual papa, León XIV. Max Rossi desde que asumió el liderazgo de la Iglesia católica en 2013, el papa Francisco se perfiló como un dirigente reformista. Su compromiso con la visibilización de los migrantes, las minorías, la austeridad eclesiástica, el rechazo a la guerra, la persecución a la pederastia y la lucha ambiental le valieron fuertes críticas de algunos sectores católicos conservadores.
Aun así, se convirtió en el primer sumo pontífice de la Iglesia católica en dedicar una encíclica al cambio climático, promovió discusiones con obispos e indígenas sobre la protección de la Amazonía, instó a petroleras a transitar a energías verdes y pidió mayores acciones de los líderes mundiales en las cumbres climáticas. Además, se pronunció sobre el abuso clerical y la pedofilia, expresando su «vergüenza» y trabajó por el esclarecimiento de las denuncias, la reparación de las víctimas de abuso sexual en el seno de la iglesia y la destitución de algunos cardenales.
En una de las primeras decisiones notorias como papa, Francisco ordenó en 2013 la creación de una Comisión Pontificia permanente para perseguir los abusos a menores dentro del Iglesia Católica, mediante un documento que vinculaba esta tarea al «mensaje evangélico» y a la obligación de reparar el daño y prevenir nuevos casos.
A petición de esa comisión, Francisco aprobó dos años más tarde la creación de un tribunal para juzgar a los obispos acusados de encubrir a curas pederastas.