El copiloto del vuelo FZ1073 de Flydubai ha sido identificado como Hamam al-Hammami, un ciudadano de Omán que tenía prohibido volar en su país debido a sospechas de radicalización.
El fiscal general emiratí, Hamad Saif Al Shamsi, aseguró que al-Hammami pretendía ejecutar un acto terrorista, tras agredir al capitán con un hacha e intentar tomar el control de la aeronave.
Las cabinas de los aviones están equipadas con un hacha para situaciones de emergencia, como accidentes o incendios. Las declaraciones del fiscal constituyen la primera reconstrucción de los hechos de los investigadores emiratíes.
La tragedia fue evitada gracias a que el capitán Smit Machchhar, gravemente herido por los hachazos, logró abrir la puerta de la cabina del Boeing 737 en medio del ataque, lo que permitió la entrada de un grupo de pasajeros y tripulantes que redujeron al copiloto, mientras los pasajeros gritaban.