Reportaje de Investigación Especial – Por Mtr Juan Santos ENGONGA MBA Ekos de Noticias
Mientras todo el mundo habla cada día del todopoderoso de Washington y su presidente actual, de sus aranceles, de sus muros y de sus amenazas, nadie habla del viejo amo. De Europa. Del que estuvo aquí 400 años antes que América existiera como potencia.
Y en los mercados de Malabo, en los taxis de Bata, en las obras de Djibloho, la gente hace la misma pregunta: ¿Cuándo va a devolver Europa lo que se llevó? Y si lo devuelve, ¿con qué dinero se paga 500 años de sangre fría?
Ekos ha investigado los números durante una semana. Y los números dan miedo.
I. ¿CUÁNTO ROBÓ EUROPA? EL CÁLCULO IMPOSIBLE
Los historiadores serios no hablan de «ayuda» o «civilización». Hablan de extracción. Y hay tres robos.
- El robo humano: 12,5 millones de personas
Según el Trans-Atlantic Slave Trade Database, entre 1525 y 1866, Europa sacó de África 12,5 millones de africanos vivos en barcos negreros. Solo 10,7 millones llegaron vivos a América. El resto murió en el mar.
Cada uno tenía un precio. Un esclavo en 1800 valía el equivalente a 40.000 dólares de hoy. Multiplica. Solo en capital humano, el robo supera los 500.000 millones de dólares actuales. Y eso sin contar que África perdió a sus jóvenes más fuertes durante 350 años. Un continente desangrado.
- El robo material: El saqueo directo
Un estudio de la Universidad de Oxford de 2023 calculó que entre 1500 y 1960, el Reino Unido extrajo solo de la India 45 billones de dólares. ¿Y de África?
- Bélgica en Congo: bajo Leopoldo II, se llevaron 10 millones de kilos de caucho y millones de kilos de marfil, y mataron a 10 millones de congoleños. El historiador Adam Hochschild lo llama «el holocausto olvidado».
- Francia en África Occidental: entre 1900 y 1960, Francia obligó a sus colonias a pagarle el «impuesto de sangre». Hasta hoy, 14 países africanos, incluido Camerún y Gabón, siguen depositando el 50% de sus reservas en el Banco de Francia por el Franco CFA. Es el único sistema colonial monetario que sobrevive.
- España, Portugal, Alemania: oro de Ghana, que por eso se llamaba Costa de Oro, diamantes de Angola, uranio de Níger que hoy ilumina París.
El economista Utsa Patnaik calculó que solo entre 1765 y 1938, Gran Bretaña extrajo de sus colonias 9,2 billones de libras. África fue la caja.
- El robo que sigue hoy: La sangre fría moderna
Aquí es donde la pregunta deja de ser historia y se vuelve presente. Europa ya no viene con fusiles. Viene con corbata. Pero la sangre fría es la misma.
Ekos identificó 4 mecanismos actuales:
El saqueo fiscal: Según la UNCTAD, África pierde cada año 88.600 millones de dólares por flujos financieros ilícitos. Empresas europeas que extraen, cobre en Zambia, cacao en Costa de Marfil, declaran beneficios en Suiza, Luxemburgo, Países Bajos. El dinero sale. Nos quedamos con el agujero.
El saqueo de cerebros: 30.000 médicos africanos trabajan hoy en Europa. Europa no pagó su universidad. Nosotros sí. Un médico formado en Malabo que se va a España le cuesta a Guinea 60.000 dólares y le ahorra a España 200.000. Europa ahorra formando a nuestros hijos.
El saqueo comercial: Europa nos vende pollo congelado a 1 euro que destruye al avicultor de Bata. Nos prohíbe exportar chocolate procesado con aranceles del 30%, pero nos compra el cacao crudo sin arancel. Nos obligan a ser eternos productores de materia prima. Como en 1885 en la Conferencia de Berlín.
El saqueo verde: Ahora Europa quiere coches eléctricos. ¿De dónde sale el cobalto? 70% del mundo está en Congo. ¿De dónde sale el litio? De Zimbabue. Las minas son europeas y chinas, los niños que excavan son africanos, la contaminación se queda aquí, las baterías limpias se van a Alemania.
¿PUEDE EUROPA DEVOLVER? ¿QUIERE?
Aquí viene la sangre fría. Porque Europa sabe los números.
Cuando los países del Caribe pidieron 14 países de la CARICOM en 2013 reparaciones por esclavitud, Europa respondió: «fue hace mucho tiempo». Cuando el Congo pidió disculpas a Bélgica por Leopoldo II, Bélgica puso una estatua y dijo «lo sentimos, pero no pagamos».
Alemania acaba de aceptar en 2021 pagar 1.100 millones de euros a Namibia por el genocidio herero de 1904-1908 donde mató a 80.000 personas. Es el primer país europeo que paga algo. Y lo llama «ayuda al desarrollo», no reparación, para no abrir la puerta legal.
¿Por qué no pueden devolver?
Porque no hay dinero que alcance. Si calculas solo el valor del trabajo esclavo no pagado, según la revista Forbes y el economista Thomas Craemer, la deuda de EEUU por esclavitud sería de 14 billones de dólares. La de Europa con África sería 3 o 4 veces más. Ningún presupuesto europeo puede pagar eso sin quebrarse.
Porque devolver significa admitir el crimen. Si Europa admite que lo de África fue robo y genocidio, no fue «misión civilizadora», entonces tiene que devolver museos, tierras, patentes. El Museo Británico tiene 69.000 objetos africanos. El Museo Quai Branly de París tiene 70.000. Devolver es vaciar sus museos.
Porque el sistema actual depende del robo. Si Francia deja el Franco CFA, pierde control sobre el uranio de Níger que le da luz barata. Si Europa paga precio justo por el cacao, el chocolate en Bruselas costará 10 euros, no 1 euro. El nivel de vida europeo está subvencionado por la pobreza africana.
LA RESPUESTA DE LOS AFRICANOS
En nuestra investigación hablamos con un anciano en Luba. Nos dijo: «Europa no va a devolver nada. Porque el que roba con sangre fría no devuelve. Guarda el botín y le dice al robado que aprenda a trabajar».
Y tiene razón. Europa habla de «ayuda al desarrollo». En 2023 dio a África 70.000 millones en ayuda. Pero ese mismo año se llevó 88.000 millones en flujos ilícitos. Nos da con la mano derecha y nos quita con la izquierda, y encima nos pide que le demos las gracias.
Estados Unidos con su presidente actual al menos es brutal y sincero: «America First». Europa es más fría. Dice «valores, derechos humanos, cooperación» mientras firma contratos leoninos.
¿Puede Europa devolver? Matemáticamente no. Moralmente debería. Políticamente no quiere.
Lo único que puede hacer, y no hace, es:
- Cancelar la deuda africana (hoy África paga 90.000 millones al año solo en intereses a Europa)
- Dejar de robar cerebros: pagar por cada médico africano que contrata
- Pagar impuestos donde extrae
- Devolver el arte robado y el dinero del CFA
Pero mientras hablamos de Trump, de Ucrania, de Gaza, el viejo robo sigue. Silencioso. Con sangre fría. Como siempre.
Y por eso el joven de Camerún sigue queriendo cruzar el mar. Porque el mar que cruzó su bisabuelo encadenado hacia América, ahora lo quiere cruzar él libre hacia Europa, a reclamar sin saberlo, lo que es suyo.