El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, ha ordenado el despliegue de más de 3.000 efectivos del Ejército durante un mes en todo el país, en medio de fuertes protestas contra la migración y episodios de violencia xenófoba que han obligado a países como Uganda a abrir procesos de evacuación para sus ciudadanos.
El pasado martes, las principales ciudades de Sudáfrica se convirtieron en escenario de una ola de protestas de miles de personas, muchas de ellas ataviadas con la tradicional vestimenta zulú, látigos y porras incluidos, para exigir la salida del país de migrantes ugandeses, zimbabuenses, nigerianos o mozambiqueños, a los que culpan de la imposibilidad de encontrar trabajo en un país con un índice de paro del 32%. Los manifestantes prometieron marchar semanalmente hasta que se cumplan sus demandas.