Decenas de personas, en su mayoría indígenas y activistas, irrumpieron el martes 11 de noviembre en la sede de la cumbre climática COP30, en la ciudad amazónica de Belém (Brasil), y se enfrentaron con los guardias de seguridad en la entrada. Los manifestantes exigen justicia climática y la protección de los bosques.
Decenas de manifestantes invadieron este martes el área restringida de la cumbre climática de la ONU, en Belém (COP30), para protestar contra los efectos de la crisis climática en sus comunidades y en la salud de la población Entre gritos y empujones, decenas de personas exigían poder ingresar a la sala que acoge la cumbre climática en la ciudad de Belém, en la Amazonía de Brasil.Varios de ellos portaban pancartas y banderas con peticiones por los derechos sobre la tierra: «Nuestra tierra no está en venta», rezaba uno de los carteles.
Decenas de personas, en su mayoría indígenas y activistas, irrumpieron el martes 11 de noviembre en la sede de la cumbre climática COP30, en la ciudad amazónica de Belém (Brasil), y se enfrentaron con los guardias de seguridad en la entrada. Los manifestantes exigen justicia climática y decenas de manifestantes invadieron este martes el área restringida de la cumbre climática de la ONU, en Belém (COP30), para protestar contra los efectos de la crisis climática en sus comunidades y en la salud de la población. Entre gritos y empujones, decenas de personas exigían poder ingresar a la sala que acoge la cumbre climática en la ciudad de Belém, en la Amazonía de Brasil.Varios de ellos portaban pancartas y banderas con peticiones por los derechos sobre la tierra: «Nuestra tierra no está en venta», rezaba uno de los carteles. Un manifestante indígena es sujetado por un miembro del personal de seguridad mientras los manifestantes irrumpen en el recinto que alberga la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático ( COP30 ), en Belém, Brasil, el 11 de noviembre de 2025.En respuesta, las fuerzas de seguridad del recinto buscaron bloquearlos y utilizaron mesas para frenar la entrada. No obstante, estos sortearon los arcos de seguridad y accedieron ya de noche al vestíbulo de la gran carpa administrada por la ONU en la que se desarrollan las negociaciones climáticas.La escena fue de caos porque numerosos miembros de las las delegaciones nacionales ya se disponían a salir del recinto. Pasados unos minutos, el equipo de seguridad de la ONU expulsó a los manifestantes de la zona.