En medio de un clima político incierto en Guinea-Bissau, el Presidente de la República de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, ha vuelto a reafirmar su perfil como uno de los estadistas más experimentados del continente, al participar este 16 de diciembre en la conferencia virtual extraordinaria de la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (CPLP), convocada para analizar la preocupante situación en ese país hermano de África occidental.Su intervención no pasó desapercibida. Desde una posición serena, pero determinada, el mandatario ecuatoguineano apeló al respeto del orden constitucional, al diálogo entre actores políticos y al papel de la diplomacia como vía para evitar el colapso institucional. En un espacio donde se cruzan intereses, tensiones y diferencias, la voz de Obiang sonó como la de un decano de la política africana, comprometido con la paz y la legitimidad.Su presencia en la cumbre telemática de la CPLP no solo demuestra el grado de implicación internacional de Guinea Ecuatorial, sino también el peso que ha ganado el país en el seno de las organizaciones multilaterales. Desde su ingreso en 2014, Guinea Ecuatorial no ha sido un miembro silencioso: ha impulsado el uso del portugués, ha participado activamente en debates y ha utilizado su experiencia política para contribuir a la solución de crisis regionales, como ahora en Guinea-Bissau.En este escenario, la figura del presidente Obiang representa continuidad, estabilidad y madurez política. En un continente donde los golpes de Estado y las fracturas institucionales han regresado con fuerza, su llamado a la moderación y al retorno a la legalidad constitucional es también una advertencia: África debe construir desde la legalidad, no desde la fuerza.Su participación es igualmente un mensaje interno: la estabilidad política no se impone, se construye. Y Guinea Ecuatorial, bajo su liderazgo, ha sabido consolidar una imagen de país firme en sus principios y activo en la escena internacional. En tiempos de confusión y retrocesos democráticos, el presidente Obiang se muestra como un defensor de la diplomacia africana, de la soberanía y del respeto entre los pueblos.La CPLP encontró en Malabo no solo una voz más en la conferencia, sino una autoridad moral que ha sabido combinar poder, diplomacia y moderación. Porque, cuando África necesita referentes, Guinea Ecuatorial vuelve a estar presente.
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