La Asociación Cristiana de Nigeria (CAN) ha denunciado este lunes el secuestro de más de 170 fieles que asistían a una ceremonia religiosa en una localidad próxima a Kajuru, en el estado de Kaduna, situado en el norte del país, si bien al menos ocho personas han conseguido escapar.
Sin embargo, el comisionado de Policía del estado de Kaduna, Alhaji Muhamad Rabiu, ha negado el secuestro de los fieles, asegurando que se trata de una denuncia falsa. La historia es pura falsedad. Cualquiera que afirme que hubo secuestros debería dar nombres y detalles.
Por su parte, el presidente del consistorio de Kajuru, Dauda Madaki, ha señalado que las fuerzas del orden se trasladaron al área del presunto secuestro, asegurando que no encontraron evidencia del ataque.
Pese a ello, la mayoría de víctimas de los grupos armados en Nigeria son musulmanas, puesto que gran parte de los ataques ocurren en la zona noreste del país, de mayoría musulmana y donde operan principalmente Boko Haram y su escisión, Estado Islámico en África Occidental (ISWA).