La Policía de Kenia ha dispersado este martes con gases lacrimógenos a los manifestantes que protestaban contra el centro de cuarentena para estadounidenses expuestos al ébola en el país, después de los planes del Gobierno de seguir adelante con la construcción pese a que el Tribunal Supremo ha suspendido temporalmente el proyecto.
La localidad de Nanyuki, al norte de Nairobi, se ha visto sacudida de nuevo por una fuerte protesta que ha desembocado en choques con la Policía, que ha respondido con gases lacrimógenos y disparos al aire.
En el foco de la polémica está el plan de Nairobi y Washington de establecer un centro de cuarentena y tratamiento frente al ébola en el país que acoja a los ciudadanos estadounidenses expuestos al virus, que el presidente keniano, William Ruto, defiende como una muestra de solidaridad internacional al tiempo que reivindica la transparencia, responsabilidad y decisión de su Gobierno para proteger vidas y contribuir a la seguridad sanitaria regional y mundial ante el brote de ébola en el norte de República Democrática del Congo.