Para tal fin el Director Regional OMS para África ha lanzado un vibrante mensaje a los gobiernos del continente sobre la importancia del dia.
Hoy, celebramos como siempre el Día Internacional de la Cobertura Sanitaria Universal (CSU) bajo el lema ¿Costos de atención demasiado altos? ¡Estamos hartos!, recordamos que la salud no es un privilegio reservado a unos pocos. Es un derecho humano fundamental que debe ser accesible para todos.
Sin embargo, para demasiadas personas en la Región Africana, el costo de la atención sigue siendo un obstáculo que determina si buscan tratamiento, lo retrasan o renuncian a él por completo.
Los pagos directos continúan dominando la financiación sanitaria en gran parte de nuestra Región. En 31 Estados Miembros, representan más de una cuarta parte del gasto total en salud; en 11 países, más de la mitad; y en dos países, más del 70%.
Estas presiones financieras obligan a las familias a tomar decisiones imposibles: entre atención médica y alimentos, entre medicamentos y matrículas escolares, entre dignidad y supervivencia.
África concentra más del 20% de la población mundial que enfrenta dificultades financieras debido a los gastos sanitarios, y representa casi una cuarta parte de la pobreza global atribuible a los costos médicos. El último informe mundial sobre la CSU muestra que en 2022, más de 423 millones de personas en África enfrentaron dificultades financieras por gastos sanitarios directos, y más de 384 millones fueron empujadas a la pobreza o más profundamente en ella.
No se trata de estadísticas. Son realidades vividas por hogares que venden bienes, posponen la atención o caen en mayor vulnerabilidad.
El mismo informe también señala avances alentadores. La Región Africana ha registrado mejoras en todos los componentes del Índice de Cobertura de Servicios de CSU: salud materna e infantil, enfermedades infecciosas, enfermedades no transmisibles (ENT) y capacidad y acceso a los servicios. África ha logrado los mayores avances mundiales en la cobertura de servicios para ENT, gracias a una reducción significativa del consumo de tabaco.
Estos avances muestran lo que es posible con un compromiso sostenido.
Pero el progreso es desigual y la protección financiera sigue siendo nuestro desafío más persistente. Los altos costos sanitarios continúan socavando los esfuerzos para reducir la pobreza, prevenir la discapacidad y aumentar la supervivencia. Las mujeres, los niños, las personas mayores y los hogares rurales soportan la mayor carga.
En este Día Internacional de la CSU, invito a los gobiernos, socios, sociedad civil y comunidades a acelerar las reformas que permitirán que la atención sanitaria sea accesible para todos. Nuestras prioridades deben ser:
• Aumentar la inversión nacional en salud para reducir la carga de los pagos directos.
• Desarrollar sistemas de prepago y de agrupación de riesgos, priorizando a los más pobres y vulnerables.
• Fortalecer la atención primaria de salud, que sigue siendo el camino más equitativo y rentable hacia la CSU.
• Invertir en el personal sanitario, las instalaciones, las cadenas de suministro y los sistemas de datos para garantizar no solo el acceso a la atención, sino también el acceso a una atención de calidad.
• Priorizar la equidad, para llegar a las comunidades que sistemáticamente quedan atrás.
• Mejorar la transparencia y la rendición de cuentas, utilizando datos desglosados para seguir el progreso y dirigir los recursos donde más se necesitan.
Con la nueva evidencia regional y mundial disponible, el año 2025 representa una oportunidad histórica para acelerar las reformas de protección financiera y avanzar hacia la salud para todos. La Región Africana de la OMS reafirma su plena disposición para apoyar a los gobiernos con orientación política, experiencia técnica adaptada a los contextos nacionales y apoyo para la toma de decisiones basadas en datos.
Transformemos los compromisos en acciones concretas. Construyamos sistemas de salud resilientes, inclusivos y equitativos que protejan a las personas de las dificultades financieras; sistemas que defiendan la dignidad, amplíen las oportunidades y garanticen que cada persona pueda ejercer su derecho a la salud, sin barreras económicas.
En este Día Internacional de la Cobertura Sanitaria Universal 2025, renovamos nuestra promesa común: Salud para todos. Que nadie quede atrás.