Un hombre de 60 años ha reconocido ante un tribunal en Gales haber ocultado el cadáver de su madre durante años en el congelador de la vivienda que ambos compartían, además de haber utilizado su dinero tras su fallecimiento.
El caso salió a la luz en febrero de este año, cuando la policía acudió a una vivienda en la localidad costera de Porthcawl para realizar una comprobación del bienestar. Los agentes habían sido avisados por un consultorio médico, preocupado por la falta de noticias de Sylvia Phillips, una secretaria de empresa jubilada.
Durante el registro del domicilio, los policías encontraron el cuerpo de una mujer, que se cree corresponde a Sylvia Phillips, en un congelador. En ese momento fue detenido su hijo, Christopher Phillips, exdirector de una empresa.