Más de 500 personas murieron en Tanzania a finales de 2025 por causas no naturales, la mayoría de ellas por disparos, en el marco de las protestas que estallarón durante las elecciones celebradas en octubre de ese año y que dierón lugar a la reelección de la presidenta Samia Suluhu, ha anunciado este jueves la comisión de investigación creada a tal fin.
De acuerdo al informe final, durante los disturbios murieron 518 personas, todas civiles a excepción de 16 que pertenecían a las fuerzas de seguridad. Las cifras globales de víctimas mortales incluyen a 490 hombres, 28 mujeres y 21 menores de edad.
Los datos revelan además que las muertes se concentraron en apenas cuatro regiones, siendo la de Dar es Salam la que más fallecimientos registró.
El presidente de la comisión ha destacado asimismo que 373 del total de víctimas habían fallecido ya a su traslado a los centros sanitarios, lo que sugiere que murieron al instante o poco después de haber resultado heridas