La rama de Al Qaeda en el Sahel, el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), ha hecho un llamamiento a un frente unido para derrocar a la junta militar en pie en el país desde 2020 de cara a abrir una transición pacífica e inclusiva, tras la ofensiva coordinada a gran escala lanzada el 25 de abril junto a los separatistas tuareg.
En lo relativo a la situación sobre el terreno, el Ejército maliense ha afirmado que recientemente lanzó nuevos bombardeos contra sospechosos en Kidal, unos ataques que neutralizaron a numerosos terroristas y que destruyeron totalmente sus medios logísticos, especialmente un depósito de combustible.