En cualquier caso, Estados Unidos no ha dejado de sumar activos militares en Medio Oriente en su afán de mostrar músculo o como antesala de una posible reactivación de su guerra.
Al respecto, Bloomberg informó el jueves que el CENTCOM ha solicitado el envío a la región del misil hipersónico Dark Eagle, que, de ser utilizado contra Irán, significaría la primera vez que Washington recurre a esa tecnología.De acuerdo a ese reporte, el pedido se produjo después de que Teherán trasladara sus lanzadoras de misiles fuera del alcance del misil de precisión que el Ejército estadounidense utiliza actualmente.
Más allá de estas deliberaciones, lo cierto es que la Administración Trump también debe lidiar con el frente interno.Pese a que el Congreso había señalado que este 1 de mayo se cumple la fecha límite en la que el Gobierno estadounidense puede hacer uso de las Fuerzas Armadas sin consultar a los legisladores, un alto funcionario de la Casa Blanca, citado por la agencia AP, indicó que, para ellos, la guerra ya está «terminada» por el cese al fuego declarado a inicios de abril.
Esa postura va incluso más allá de lo planteado por Pete Hegseth el jueves, en su audiencia en el Capitolio, cuando señaló que la cuenta de 60 días «quedó en pausa o se frenó» por la tregua. Además de la resistencia de algunos congresistas, sobre todo de la oposición demócrata pero también republicanos descontentos, la guerra contra Irán enfrenta altos niveles de desaprobación entre los ciudadanos.
De acuerdo a una encuesta publicada por The Washington Post, ABC e Ipsos este viernes, el 61% de los consultados consideraron un error la ofensiva iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán y menos del 20% expresó confianza en el éxito de la estrategia estadounidense.