El papa León XIV conmemora el primer aniversario de su histórica elección, período en el que ha pasado de ser un cardenal de perfil bajo a convertirse en una de las figuras más reconocibles del planeta.Su elección hizo realidad algo que antes se consideraba imposible:
Un papa estadounidense. Sin embargo, su pontificado ha sido testigo de un periodo histórico de tensión entre la Casa Blanca y el Vaticano, luego de que el fraile agustino asumiera el cargo apenas unos meses después de la reelección del presidente Donald Trump.
“No creo que esto sea un mensaje del papa a Trump”Quienes conocen bien al papa afirman que sigue siendo la misma persona, a pesar de los cambios monumentales ocurridos en los últimos 365 días. “No notamos grandes diferencias”, declaró el reverendo Joseph Farrell, prior general de la orden agustina y amigo del papa.
“Todavía resulta un tanto increíble verlo (como papa) y, al mismo tiempo, tiene todo el sentido del mundo. Como me dijo uno de nuestros frailes: ‘parece como si hubiera ido a una escuela para papas’”.Y León XIV conserva intacto su sentido del humor. Otro amigo suyo, también fraile agustino —el reverendo Tom McCarthy—, relató que tras la elección lo abrazó y acto seguido se preguntó si había obrado correctamente al hacerlo. “
¡Estuvieron a punto de dispararte!”, bromeó el papa.Así pues, tras 12 meses en el cargo, ¿qué hemos aprendido sobre el primer papa estadounidense?
. No teme alzar la voz, aunque ello irrite a Trump El estilo de León XIV es mesurado y deliberado y, como matemático, adopta un enfoque orientado a los procesos para la resolución de problemas. También es más formal en su vestimenta y estilo que su predecesor, el papa Francisco, quien fue más bien un agente disruptivo, dispuesto a romper con el protocolo.Sin embargo, León XIV sigue los pasos de Francisco en lo que respecta a alzar la voz sobre la inmigración, el medio ambiente, la pobreza y la pena capital.
Sus años en Perú, sirviendo entre algunas de sus comunidades más pobres, le han conferido un profundo sentido de la justicia social. Ha calificado el trato a los inmigrantes en Estados Unidos como “inhumano”, al tiempo que recientemente ha hecho un llamamiento a la abolición de la pena de muerte.
“El papa León XIV ha logrado asegurar que su voz y sus acciones sean escuchadas y percibidas con particular fuerza al no dar marcha atrás en su llamado a la paz mundial, en su apoyo a los migrantes y en su apelación contra el uso de armas nucleares”, declaró Paola Ugaz, periodista de investigación peruana que conoce bien al pontífice.
No obstante, es en el tema de la guerra en Irán donde el papa ha hablado con mayor contundencia, tomando la inusual decisión de nombrar explícitamente a Trump y de denunciar cualquier justificación religiosa del conflicto. Los discursos del papa durante su reciente viaje a África fueron audaces; en Camerún, León XIV afirmó que el mundo está siendo “asolado por un puñado de tiranos” y arremetió duramente contra la corrupción.“Lo único que he notado que le pesa profundamente es la tragedia de la guerra y el sufrimiento que atraviesan las personas”.
“Su respuesta ha sido muy clara: que el camino hacia la resolución —hacia la búsqueda de soluciones— no pasa por las armas ni por el armamento, sino por estar desarmados, por desarmarse y por dialogar”. Las francas actuaciones de León XIV han desencadenado un enfrentamiento sin precedentes entre un papa nacido en Estados Unidos y un presidente estadounidense. Y, sin embargo, ante una extraordinaria andanada de ataques, León XIV parece mantenerse imperturbable.
El cardenal Blase Cupich, de Chicago, explicó a CNN que esto se debe a que el pontífice “no se considera a sí mismo un rival de ningún jefe de Estado”, sino que su misión consiste en aportar “una perspectiva única, que trasciende cualquier nación en particular”.Cupich afirmó que las críticas de Trump no habrán afectado a León XIV, dado que “la frustración y la inquietud son lujos que él no puede permitirse”. En cambio, el cardenal explicó que el papa “va a hacer lo correcto” y “no va a jugar a dos bandas”.
Está aportando un toque estadounidense al Vaticano Los últimos 12 meses han traído un aire marcadamente estadounidense al Vaticano: