Un informe del Centro Stimson sitúa a sectores como la automoción y las energías renovables como fundamentales para la transformación económica del país, al que define como “potencia estratégica intermedia”.Marruecos da un paso que pocos esperaban: en Estados Unidos lo señalan como la próxima gran potencia de África.
La transformación económica e industrial de Marruecos no ha pasado ni mucho menos desapercibida en su entorno geográfico más próximo. Tampoco en Estados Unidos, donde definen al país magrebí como una “potencia estratégica intermedia”. Un informe elaborado por el Centro Stimson, titulado Morocco Country Policy Report, ha desgranado las claves de la metamorfosis económica, política y geopolítica del país, que ha pasado de basar su economía en la agricultura y el turismo, a desarrollar una industria de mayor valor añadido, con sectores como la automoción, en el que Marruecos es el mayor fabricante de automóviles de África.también han ganado peso otros sectores estratégicos, como las energías renovables, con una clara apuesta por las energías solar, eólica y el hidrógeno verde, con el fin de ser un exportador de energía limpia para Europa.
Por otra parte, sectores como la aeronáutica, la electrónica y la industria logística están en crecimiento dentro de la industria exportadora.Cobra especial relevancia el Tanger Med, considerado como el principal hub logístico y portuario entre África y Europa que conecta al país con el resto de mercados a nivel global. El informe hace hincapié en el papel que ha jugado Marruecos bajo el reinado de Mohamed VI para facilitar comercio, la inversión y la cooperación en materia de seguridad entre continentes aprovechando su posición geográfica.Política exterior y relaciones comerciales.
Respecto a su política exterior, esta garantiza “el apoyo diplomático y económico a la vez que ofrece cooperación en prioridades compartidas”, según destacó en análisis, con el conflicto del Sáhara como tema central y la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU, la cual refuerza una autonomía bajo soberanía marroquí como “solución viable”.La Unión Europea (UE) es el principal socio extranjero para Marruecos, dado que supone el 68% de las exportaciones marroquíes y es el mayor inversor y donante del país. Por países, Francia, España y Alemania son los principales socios de Rabat, que continúa como el principal receptor de financiación de la UE en el norte de África.
Sin embargo, el análisis también se centró en los retos pendientes que tiene Marruecos por delante para consolidarse como una potencia clave en su entorno geográfico, y que “condiciona prácticamente todos los aspectos” de su política exterior.