*Juan José Ekuna: la triple dimensión de un intelectual al servicio del Estado y la sociedad*

Hay trayectorias que, por su coherencia interna, se convierten en un espejo donde mirar los desafíos de un país. La de Juan José Ekuna, natural de Akoaseng Obuk, en el distrito de Akonibe (Wele-Nzas), es una de ellas. Su biografía no es solo el relato de un ascenso social —de una familia humilde de siete hermanos a los despachos jurídicos y los platós de televisión— sino un estudio de caso sobre cómo se teje, en la Guinea Ecuatorial contemporánea, el perfil del intelectual público.

_Del aula rural a la universidad madrileña_

Ekuna dio sus primeros pasos académicos en el Colegio Comarcal de su localidad natal y completó la EGB en el Colegio Nacional Acacio Mañe Ela. Estas raíces rurales, lejos de ser un dato anecdótico, anclan su mirada en una realidad que muchos analistas urbanos pasan por alto. Cuando el 3 de julio de 2000 viaja a España para ingresar en la Universidad San Pablo CEU de Madrid, no solo cambia de latitud, sino que se somete a un exigente crisol formativo: obtiene la Licenciatura en Derecho y el Grado Superior en Ciencias Políticas en junio de 2005, completando un año de doctorado antes de regresar definitivamente el 15 de agosto de 2006.

Desde una perspectiva académica, esta doble titulación—Derecho y Ciencia Política— es extraordinariamente significativa. Le otorga una capacidad poco común para leer el entramado normativo con lentes de poder y de gestión pública. Es el bagaje del tecnócrata que entiende que la ley no flota en el vacío, sino que es el resultado de relaciones de fuerza, pactos y visiones de Estado. Su retorno, en plena primera década del siglo XXI, supuso la reinserción de un capital intelectual forjado en Europa en el seno de las instituciones nacionales, un fenómeno que el país necesita potenciar para evitar la sangría de cerebros._

El peso de la institucionalidad: docente y custodio jurídico_Su incorporación a la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial (UNGE) como profesor, donde llegó a ser jefe del departamento de ciencias jurídicas, revela una vocación fundacional: la de transmitir a las nuevas generaciones el rigor de un Estado de Derecho. No se quedó en la torre de marfil universitaria. Su nombramiento como Secretario General del Consejo Superior del Poder Judicial lo situó en el epicentro de la arquitectura judicial del país, un cargo que exige ponderación, confidencialidad y un profundo respeto por las jerarquías constitucionales.

Posteriormente, su decisión de dejar el ejercicio como abogado particular para dedicarse al asesoramiento jurídico de entidades como GETESA y la Cruz Roja marca un viraje relevante: abandona la litigancia privada por la asesoría estratégica y el compromiso social. La Cruz Roja, en particular, añade una arista humanitaria a su perfil, conectando su quehacer profesional con la vulnerabilidad de los sectores más desprotegidos.

_El comunicador espontáneo: análisis jurídico y pasión futbolera_

Quizás el rasgo más fascinante de su carrera es su incursión en el periodismo, que el propio Ekuna no buscó, sino que lo encontró. Comenzó como invitado ocasional en espacios como Matinales y Plaza Pública, ofreciendo análisis jurídicos con la parsimonia del profesor. Pero su bautismo de fuego mediático llegó en 2012, durante el programa Fans Club, emitido con motivo de la Copa de África organizada en el país. Allí, el jurista se transformó en analista deportivo, mostrando una naturalidad y pasión por el fútbol que cautivaron a la audiencia durante dos semanas seguidas.Esa espontaneidad rompió el arquetipo del funcionario hierático. Demostró que el conocimiento técnico puede ser cercano y que la televisión, en un país con alta oralidad, es un vehículo poderoso para la pedagogía social. Su consolidación llegó en el programa A Fondo, donde ha compartido plató con profesionales como Virgilio Seriche, Pamela Nzé y Mariano Nguema Esono. Aunque no es periodista de formación, su presencia en pantalla se ha vuelto imprescindible, porque ofrece algo que escasea en la esfera pública: opinión fundada.

_El desafío de la cercanía al poder_

Un dato que añade una complejidad sociopolítica notable es su participación en dos entrevistas realizadas al Jefe de Estado, S.E. Obiang Nguema Mbasogo. Este hecho no es menor. Ser el interlocutor del máximo mandatario implica una responsabilidad mayúscula: la de formular preguntas que interpelen sin deslegitimar, que informen sin caer en la mera contemplación. Ekuna representa, en ese sentido, la figura del intelectual orgánico que se mueve dentro del aparato estatal pero que, desde los medios, ejerce una suerte de contraloría blanda, educando a la ciudadanía sobre las políticas del Gobierno mientras humaniza la figura del presidente ante las cámaras.

El síntoma de una modernidad posibleHoy, Juan José Ekuna combina su labor jurídica, docente y mediática con la misma convicción que lo llevó a estudiar Derecho: ayudar a la gente desde la ley y contribuir al desarrollo de su país. Su biografía sugiere que el progreso de Guinea Ecuatorial no pasa únicamente por grandes infraestructuras como la Ciudad de la Paz, sino por la formación de élites profesionales que sepan traducir el lenguaje institucional al ciudadano de a pie.

El desafío que su figura plantea a la sociedad es si estas tres dimensiones —academia, judicatura y comunicación— podrán convivir sin que una fagocite a la otra. Por ahora, Ekuna demuestra que es posible, y que el intelectual comprometido no tiene por qué encerrarse en una única trinchera. Su viaje desde Akoaseng Obuk hasta el plató de A Fondo es, en esencia, el viaje de un país que busca su propia voz en el concierto de las naciones, sin renunciar a su identidad ni a su afán de modernidad.

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