La Presidencia de la Asamblea de Estados Parte del Estatuto de Roma ha afirmado que los pasos dados por Burkina Faso, Malí y Níger para abandonar el Tribunal Penal Internacional (TPI) debilita los esfuerzos globales para poner fin a la impunidad, al tiempo que ha pedido a estos países que sigan siendo miembros del organismo internacional, nueve meses después de anunciar su salida.
El organismo ejecutivo del TPI ha mostrado su preocupación por la decisión de las autoridades de estos países y ha manifestado que las decisiones por parte de los Estados parte de retirarse del Estatuto de Roma suponen el riesgo de socavar la búsqueda colectiva de justicia y debilitar los esfuerzos mundiales para acabar con la impunidad.
En esta línea, ha recordado que «la retirada del Estatuto de Roma no exime a un Estado parte de las obligaciones contraídas durante el período en que permaneció como parte del Estatuto» y ha recordado que estos tres países «contribuyeron a la labor colectiva de la Asamblea de los Estados Partes en apoyo al TPI como institución judicial independiente e imparcial.