La selección de Senegal afronta una de sus crisis más profundas tras la eliminación en los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo 2026.
El desenlace deportivo, marcado por una derrota agónica ante Bélgica por 3-2, desencadenó una ola de tensión interna que culminó con el anuncio en redes sociales de Pape Gueye, uno de los futbolistas más representativos del equipo, quien comunicó su decisión de apartarse de la selección mientras continúe el actual cuerpo técnico.
La reacción de Gueye generó un efecto inmediato en el entorno del equipo nacional. La Federación Senegalesa de Fútbol enfrenta ahora la presión de resolver el conflicto entre uno de sus jugadores más destacados y el cuerpo técnico. La renuncia pública de Gueye, realizada a través de Instagram, fue interpretada como un pedido de cambios estructurales en la conducción del seleccionado.
El episodio de la sustitución de Gueye no solo expuso diferencias internas sobre la gestión de los cambios durante el partido, sino que evidenció el malestar acumulado tras una campaña en la que Senegal no logró cumplir con las expectativas generadas. La eliminación, sumada a la forma en que se produjo luego de perder una ventaja de dos goles a pocos minutos del final, acentuó las críticas hacia el trabajo de Thiaw y su equipo de trabajo.