Los primeros nacionales ugandeses evacuados por la ola de violencia xenófoba que sacude Sudáfrica han llegado esta pasada madrugada al aeropuerto internacional de Entebbe en un vuelo con 273 personas a bordo, entre ellas 18 niños.
El pasado domingo, el presidente de Uganda, Yoweri Museveni, anunció la puesta en marcha de este programa de repatriación voluntaria dada la amenaza de violencia que grupos de vigilantes sudafricanos han declarado contra los aproximadamente 50.000 ugandeses que viven en el país vecino, en busca de una vida mejor en la economía más industrializada de todo el continente, a pesar de que su tasa nacional de desempleo es del 32%.
El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, ha reconocido la gravedad de los hechos y asegurado que sus fuerzas de seguridad harán todo lo posible para identificar a estos grupos xenófobos.