Por: Dirección de Ekos de Noticias
En Guinea Ecuatorial hay dos tipos de farmacias: Las que salvan vidas y las que las quitan. Y hoy, el paciente no sabe en cuál está entrando.Todos lo hemos oído: Paracetamol que no baja la fiebre, amoxicilina que es tiza, jarabes de niños que son agua con azúcar. No es un rumor. El propio Ministerio de Sanidad lo ha reconocido al precintar 42 de 63 establecimientos inspeccionados solo en Malabo por vender medicamentos de dudosa procedencia, caducados y sin autorización.Y la pregunta del pueblo es la misma: ¿Quién es el culpable y quién debe impedirlo?
No es un solo hombre. Es una cadena. Y si un eslabón falla, entra la harina.Según la ley vigente en nuestro país, esta es la cadena oficial:
A) La Ley Madre: Ley Nº 3/2003 del Medicamento, de 18 de noviembre. Esta ley dice claro que ningún medicamento puede entrar ni venderse sin control.
B) El Jefe de la cadena: Ministerio de Sanidad y Bienestar Social. Dentro de él:
Dirección General de Farmacias y Medicina Tradicional. Hoy dirigida por Doña Joana Bokobo Sebbe. Es la que da la licencia para abrir una farmacia y la que debe verificar que el farmacéutico sea de verdad farmacéutico.
CENTRAMED – Central Nacional de Medicamentos. Es la empresa del Estado que debe importar y distribuir los medicamentos oficiales. Todo lo que entra fuera de CENTRAMED debe ser homologado por ella.
Comité Nacional de Selección de Medicamentos. Decide qué medicamentos se pueden vender con receta y cuáles no.
C) El control en frontera: Orden Ministerial Nº 1/2016 y Decreto 73/2018.- Orden 1/2016: Regula el control de las importaciones y el precio de medicamentos.- Decreto 73/2018: Obliga a la homologación y registro de cada medicamento. Ningún medicamento puede entrar si no está registrado.En la práctica, para que un medicamento entre legal debe tener: Registro de Sanidad + Visado de CENTRAMED + Liquidación en Aduanas de Hacienda.Si entra sin esos 3 sellos, es contrabando.Aquí no hay un solo culpable.
Hay 4 culpables que se pasan la pelota: El Importador criminal.Trae de Nigeria, Camerún o India medicamentos falsificados a 100 FCFA y los vende a 5.000 FCFA. Sabe que no hay laboratorio nacional de control de calidad para analizarlos. El Plan Nacional de Desarrollo Sanitario 2021-2025 reconoce que «Guinea Ecuatorial no dispone de un sistema de control de calidad y todos los productos farmacéuticos son importados sin garantías». Si no hay laboratorio, la harina pasa como medicina.El farmacéutico sin título y el funcionario corrupto.La Directora General de Farmacias lo denunció públicamente: Muchas farmacias no tienen licencia, y las que la tienen ponen a un auxiliar que no sabe nada. Y lo peor: La comisión multisectorial de este mismo año 2026 encontró farmacias con autorizaciones falsificadas y otras protegidas por antiguas funcionarias de Sanidad ya jubiladas. Cuando un funcionario vende su firma, vende la vida del pueblo.
El Estado que inspecciona tarde.Sanidad hace operativos una vez al año, cierra 37 farmacias en marzo y vuelve en agosto. Pero al día siguiente abren con otro nombre. No hay un sistema digital de trazabilidad. Un medicamento debería poder rastrearse desde el puerto hasta tu mano con un código QR. Hoy no se puede. Nosotros, los clientes.Compramos medicamentos en el mercado, en la calle, en una tienda que vende tomates y a la vez vende antibióticos. Porque es más barato. Y lo barato en medicina sale caro: muerte.
LA SOLUCIÓN NO ES CERRAR 42 FARMACIAS. ES CORTAR LA CADENA
Cerrar farmacias en Malabo no sirve si la harina sigue entrando por el puerto.Propuesta de Ekos de Noticias en 3 medidas urgentes:
Laboratorio Nacional de Control ya. No mañana.El Gobierno debe crear con urgencia el Laboratorio Nacional de Control de Calidad de Medicamentos en Bata y Malabo. Sin laboratorio, toda ley es papel. Cada lote que entre debe ser analizado. Si es harina, a la cárcel el importador.Cárcel, no solo precinto.La Ley 3/2003 debe actualizarse. Vender medicamento falso no puede ser una falta administrativa con precinto de 3 meses. Debe ser delito contra la salud pública con 10 a 15 años de cárcel, como en Ruanda y Ghana. La comisión multisectorial ya dijo que trasladará los casos a la justicia. Que se haga.
CENTRAMED debe volver a ser el único importador de genéricos esenciales.Que los 25 medicamentos esenciales – paracetamol, amoxicilina, metformina, antimaláricos – solo los pueda importar CENTRAMED. Que los mayoristas privados solo importen medicamentos de especialidad con receta. Así se corta el negocio de la harina.El medicamento falso no mata al rico que va a Túnez o España a tratarse. Mata al pobre, al niño de Akonibe, a la madre de Bata que con 5.000 FCFA compra lo único que puede. Permitir que se venda harina como medicina es permitir que se venda muerte con etiqueta.Y en un país de menos de 2 millones, donde todos nos conocemos, eso no es un delito cualquiera. Es traición al pueblo.
Exigimos desde Ekos de Noticias la lista pública de las 42 farmacias precintadas y la publicación del análisis de laboratorio de lo que vendían. El pueblo tiene derecho a saber quién intentó matarlo.