La principal fuerza rebelde del estado etíope de Tigray, el Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF) ha anunciado su retirada de la capital estatal, Mekelle, ante el avance de las fuerzas del Gobierno en lo que se trata del principal acontecimiento desde la reanudación de los combates en la región, escenario desde 2020 a 2022 de uno de los conflictos armados más sangrientos de la historia reciente del continente africano.
Por Andrés-M.Moro
Ekos de Noticias.
Meses de fricciones entre el Gobierno etíope y las autoridades del estado, así como tensiones internas en el seno de éstas últimas acabaron por desatar a mediados del mes pasado un nuevo conflicto armado y el colapso de los acuerdos de Pretoria (Sudáfrica) pactados en 2022 para poner fin al devastador conflicto, que dejó entre 100.000 y 600.000 muertos en solo dos años, según estimaciones del Gobierno etíope y de la Unión Africana, respectivamente.
Si bien medios Internationale, ya están informando, citando a fuentes locales, que el Ejército etíope y sus aliados se encuentran ya en la ciudad de Mekelle, el TPLF asegura que la batalla todavía no ha terminado. El objetivo sigue siendo claro: garantizar nuestra existencia, seguridad, soberanía y derecho a la autodeterminación como pueblo.
La última ofensiva publicada por las Fuerzas de Paz de Tigray sostiene que un combinado de militares etíopes y milicianos están atravesando la localidad de Aguale en dirección norte por la carretera que lleva a Adigrat, a 35 kilómetros al norte de Mekelle.