«MALABO: EL NEGOCIO DE LA CRISIS. TAXISTAS A 2.000 FCFA Y EL PUEBLO CON DOBLE CASTIGO»

Por Mtr ENGONGA MBA-Ekode Noticias_

En Malabo ya no se cobra por carrera. Se cobra por cabeza. Y a precio de oro.

1.500 francos si vas cerca. 2.000 francos si vas un poco lejos. Semu – Centro. 2.000. Fishtown – 2.000. Un trayecto que antes costaba 500, 1.000 como máximo.

La excusa es la misma en todos los taxis: «La bombona de 10 litros nos cuesta 30.000 FCFA en el mercado negro».

Y es verdad. La gasolina escasea. Gepetrol dice que todo es «normal», pero la calle dice otra cosa. Pero una cosa es la crisis y otra muy distinta es el oportunismo criminal que se ha montado alrededor de la crisis.

Porque ayer, en un taxi de esos que ya parecen furgones de ganado – 4 atrás, 2 adelante – escuché la conversación que lo explica todo. Dos taxistas amigos hablaban entre ellos, sin vergüenza, con el coche lleno de pasajeros sufriendo:

«Ahora es el momento de hacer caja, hermano. Aunque la cosa está grave, hay que aprovechar». . Aprovechar. Esa es la palabra. No sobrevivir. Aprovechar.

Han convertido el sufrimiento del pueblo en su agosto particular. El pasajero que antes pagaba 500 francos para ir a trabajar, ahora debe pagar 2.000 para ir y 2.000 para volver. 4.000 al día. 120.000 al mes solo en taxi. ¿Cuánto cobra un funcionario medio? ¿Cuánto cobra una vendedora del mercado de Semu?

Es un doble castigo. Por un lado te castigan Gepetrol, Total Energy, Tradex, que no garantizan combustible. Y por otro lado te castiga tu propio hermano ecuatoguineano taxista que te exprime porque sabe que no tienes alternativa. Tienes que ir a trabajar sí o sí.

¿Y dónde están los autobuses?

Esta es la pregunta que nadie quiere responder. ¿Dónde están los autobuses públicos que el Ministerio de Economía comprometió para precisamente evitar esto? ¿Dónde están los autobuses de las empresas que tienen concesión para cubrir la ciudad?

Si hubiera autobuses a 200 o 300 francos, ningún taxista se atrevería a cobrar 2.000 por cabeza. Se quedarían vacíos. El mercado se regularía solo. Pero han dejado a los taxistas como únicos dueños de la ciudad. Han abandonado a la población.

Señores de Transporte, señores del Ayuntamiento de Malabo, señores de la Dirección General de Transporte Terrestre: esto no es un problema menor. Es un problema de Estado. Están asfixiando al trabajador.

No pueden seguir mirando hacia otro lado. Hay que hacer tres cosas urgentes:

Fijar y hacer cumplir la tarifa oficial. Que ningún taxi cobre más de 500 FCFA en la ciudad. Y el que lo haga, que se le retire la licencia. Hay policía de tráfico para poner multas por cinturón, que también la haya para proteger al pueblo.

Sacar todos los autobuses a la calle YA. Todas las rutas. De Ela Nguema a Paraíso, de Semu a la Universidad. Con horario. Con paradas. Que la gente tenga una alternativa digna.

Sancionar el mercado negro de Gepetrol, Total Energy, Tradex. Si una bombona de 10 litros cuesta 30.000, es porque alguien en la gasolinera está vendiendo a escondidas en lugar de ponerla en el surtidor. Investiguen eso.

El ecuatoguineano es un pueblo noble y paciente. Aguanta la cola de la gasolina, aguanta el apagón, aguanta todo. Pero no abusen de su paciencia. Porque cuando un taxista dice «hay que aprovechar el momento», lo que está diciendo es «vamos a robar a nuestro propio hermano porque podemos».

Y eso, eso ya no es una crisis de combustible. Eso es una crisis de valores

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