Al menos 35 personas han muerto en un nuevo ataque armado registrado en la localidad de Robe Woreda, en el sureste de Etiopía, en lo que supone el segundo episodio de violencia dirigido contra comunidades cristiano-ortodoxas en las últimas semanas en la región.
Por Andrés-M.Moro
Ekos de Noticias.
Según los testimonios recogidos, entre los fallecidos figuran entre 25 y 26 miembros de las milicias locales de kebele, además de varios civiles, entre ellos dos ancianas y dos menores de edad. Las fuentes han descrito numerosos tiroteos entre los asaltantes y las fuerzas de seguridad locales, sin que hasta el momento se haya determinado la autoría del ataque.
La incursión en Robe Woreda se suma a los recientes atentados en Merti Woreda y Shirka Woreda, donde la Iglesia Ortodoxa Etíope contabilizó 14 y 46 muertos, los días 20 y 24 de octubre, respectivamente. Sobre este último suceso, la Comisión Etíope de Derechos Humanos (EHRC) ha elevado a 48 los fallecidos y ha atribuido la matanza al Ejército de Liberación Oromo (OLA-Shane), instando al Gobierno federal a reforzar la protección civil y reestructurar las fuerzas de seguridad regionales.
El gobierno regional de Oromía anunció el pasado lunes la detención de 73 personas en relación con los ataques , describiendo los arrestos como parte de operaciones de seguridad dirigidas contra OLF-Shane y otros grupos que considera una amenaza para la seguridad.
Pese a esto, las identidades de los responsables no se han hecho públicas y las circunstancias de las investigaciones siguen sin ser verificadas de forma independiente.