Por Mtr Juan Santos ENGONGA MBA-Ekos de Noticias_
Hay que decir la verdad completa para no engañarnos nosotros mismos.
Sí. Guinea Ecuatorial no es el único país donde falta combustible. Pasa en Camerún, y hay colas kilométricas. Pasa en Nigeria, que siendo el mayor productor de África, a veces no tiene gasolina en Lagos. Pasa en Sudáfrica con cortes de suministro. Pasa en Malawi. Pasa incluso en Europa: en Francia hubo huelga de refinerías y no había diésel, en Inglaterra en 2021 la gente dormía en la gasolinera.
Es una tónica mundial. Y cada país tiene sus motivos: guerra en Ucrania que encarece el flete, subida del dólar, refinerías en mantenimiento, retraso de buques, problemas de divisas, especulación internacional. Guinea Ecuatorial también tiene los suyos, y eso hay que entenderlo.
Pero entender el motivo no es justificar el abuso. Que falte combustible a nivel mundial no le da derecho a un taxista en Malabo a cobrar 2.000 francos por cabeza. Que haya crisis en Europa no le da derecho a una empresa distribuidora en Guinea a vender una bombona de 10 litros a 30.000 francos en el mercado negro.
Una cosa es la crisis y otra es la picaresca nacional.
El mundo sufre escasez, sí. Pero en otros países cuando hay crisis, el Estado interviene. En Senegal el gobierno fija el precio máximo y el que especula va preso. En Ruanda el transporte público no sube ni un franco aunque falte combustible. En Francia el gobierno obligó a Total a vender a precio de costo.
Aquí, ¿qué pasa? Aquí la crisis se convierte en oportunidad para los sinvergüenzas.
Porque el ecuatoguineano es demasiado pacífico. Demasiado educado. Demasiado «aguantamos». Y ese es nuestro gran defecto. No protestamos. Pagamos los 2.000. Nos subimos 6 en un taxi que es para 4. Y encima damos las gracias.
Y de esa educación abusan.
Abusa el taxista que sabe que la mamá que va a Semu con su hijo no tiene otra opción.
Abusa el gestor de la gasolinera que prefiere vender 10 litros a un revendedor a 30.000 la bombona que ponerlo en el surtidor a precio oficial.
Abusa la empresa de transporte que deja sus autobuses aparcados para no gastar, esperando que la crisis pase.
No, señores. Que el problema sea global no puede ser la excusa perfecta para el robo local.
El Gobierno tiene que entender algo: el pueblo ecuatoguineano puede entender que falte combustible una semana porque el barco se retrasó. Lo que no puede entender es que mientras falta, haya gente que se esté haciendo rica a su costa, delante de la policía, delante de todo el mundo, sin que nadie diga nada.
Si la escasez es mundial, la solución también debe ser responsable como en el resto del mundo:
Precio protegido. Si hay escasez, más razón para proteger el precio oficial. 595 francos el litro es 595. El que venda a 3.000 que sea sancionado.
Transporte público obligatorio. Cuando hay crisis de combustible, el Estado debe obligar a que los autobuses trabajen al 100%. Es servicio público, no negocio privado.
Información clara. Que Gepetrol Servicios, Total Energy, Tradex digan la verdad: Tenemos un retraso de X días, estamos esperando buque el día tal. El pueblo prefiere una verdad dura que una mentira de todo normal.
Guinea Ecuatorial es un país pacífico y educado, sí. Pero ser pacífico no significa ser tonto. Y ser educado no significa que te tengan que pisotear.
Que no nos vendan la crisis mundial como coartada para el abuso nacional. .